Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de julio nos invita a preparar todo un clásico de la repostería norteamericana, la clásica New York Cheesecake.
Este mes la propuesta del círculo ha sido una deliciosa tarta de queso, muy rica y fácil de hacer, pensé que sería más complicada, pero siguiendo el paso a paso sale una tarta muy vistosa y rica.
En casa a gustado mucho, y desapareció en un visto y no visto, he seguido la receta paso a paso, lo único que no he hecho ha sido el Topping, quería haber hecho una salsa de arándanos frescos pero no me dio tiempo ir a por ellos, así que tenía unos deshidratados, los deje toda la noche en un bol hidratándose y al día siguiente con un poco de agua y azúcar hice una salsita, salió poquita cantidad, así que la puse en el centro y aunque no lleva mucha salsa, le dio un toque!
Como nos tienen acostumbradas en el circulo cada receta viene acompañada con su historia a mi me parece interesante…
Su origen es incierto, aunque se sabe fueron los griegos los que primero la elaboraron, más tarde los romanos se apropiaron de la receta y fue ahí donde se expandió la diversidad en su preparación de estareceta, cada región aportaba su propia técnica.
La New York Chesecake es una tarta cremosa y suave, con un textura densa y un sabor delicioso.
Ingredientes:
Base
210 gr. de galletas40 gr. de azúcar
120 gr. de mantequilla
Relleno
1 Kg. de queso crema
190 gr. de azúcar
35 gr. de harina de repostería
5 huevos
80 ml. de nata
1/4 cdta. Ralladura de limón o extracto de limón
1 cdta de extracto de vainilla
Topping
240 ml. de crema agria
35 gr. de azúcar
1/2 cdta. de extracto de vainilla
Vamos a ello:
Base
Tritura las galletas hasta dejarlas con una textura fina, como la harina. En un bol, combina las galletas, el azúcar y la mantequilla derretida, mezcla hasta formar una masa compacta.
Coloca la masa sobre el molde desmoldadle y presiona uniformemente sobre el fondo del molde, hasta obtener una capa de unos 3 cm. Reserva mientras en el frigorífico.
Relleno
Pon en el bol de la batidora el queso crema, el azúcar y la harina, bate a velocidad media durante unos dos minutos, seguidamente añade los huevos, uno a uno, batiendo después de cada adicción y mezcla, continua añadiendo la nata, el limón y la vainilla, y mezcla nuevamente hasta conseguir que queden todos los ingredientes bien integrados, pero con cuidado de no batir en exceso, no hay que introducir aire en nuestra masa.
Verte la masa sobre la base de galletas y la introduces en el horno, previamente precalentado a 180º durante 15 minutos, transcurrido este tiempo, baja la temperatura a 120º grados y deja durante 1’5 horas más o hasta que esté firme (el centro de la tarta parecerá un poco húmeda, es normal).
Pasado este tiempo, saca del horno y deja enfriar mientras preparas el topping.
Topping
En un bol pon la crema agria, el azúcar y la vainilla y mezcla hasta obtener una masa fluida.
Extiende esta mezcla sobre la tarta caliente, introduce nuevamente en el horno para cocerla durante 15 minutos más.
Pasado este tiempo, saca de nuestro horno, pasamos un cuchillo por la parte el filo del molde (esto hará que desmolde luego mejor y que ayude a prevenir la aparición de grietas en la superficie).
Introduce nuevamente en el horno, ya apagado y con la puerta abierta y deja enfriar ahí.
Una vez frío, refrigera durante al menos 6 horas, es mejor toda la noche, de un día para otro la tarta toma mayor firmeza y sabor.



